Un mes y veintitrés días

Posted on Actualizado enn

En medio de la noche un relámpago ilumina el oscuro cielo de Londres, como si un ave fénix recorriera el firmamento después de resucitar. Tal despliegue de luces y sonido me despierta de mi liviano sueño. Me incorporo de mi pequeña y lastimosa cama y me dispongo a ir al cuarto de baño, una vez allí a la luz del de una triste bombilla de bajo consumo me miro al espejo y descubro la cara de un hombre agotado y sin esperanzas.

Quién me iba a decir que tan poco tiempo se iba a desgastar mi cara como se gasta una tiza en manos de un niño escribiendo una pizarra. Maldita sea, todavía no se cómo hemos llegado a esta situación. Dejar nuestras vidas al cuidado de la UKCAF nos estaba saliendo demasiado caro.

Hace ya casi cuatro meses que empezó todo esto. Primero cortaron todo acceso a internet. Al principio dijeron que todo se debía a un fallo en la red principal que suministraba a todo Reino Unido, pero poco a poco quedó claro que esa situación no iba a ser reversible. Al cortar internet la gente empezó a usar de nuevo los medios tradicionales de comunicación, como pueden ser la radio o la prensa escrita. Esto le interesaba de sobremanera al nuevo gobierno puesto que estos medios son mucho más fáciles de manipular.

Por supuesto sólo los canales, periódicos, prensa nacionales eran accesibles. Cualquier medio extranjero fue censurado para un mayor control de la situación. A partir de aquí la cosa fue cada vez a peor. La gente se empezó a creer cada estupidez que soltaban por televisión y en los periódicos. Cada vez era más difícil encontrar un móvil  operativo, pues los móviles también habían sido censurados para un mayor control de la población. Sólo existían líneas de teléfono fijo y sólo podías efectuar llamadas dentro de Reino Unido. Por supuesto cada llamada estaba controlada por la UKCAF para abortar cualquier tipo de rebelión por muy pequeña que esta fuera. separadores de texto5
Después de esta pequeña reflexión que me deja clavado mirándome al espejo, abro el grifo del que empieza a brotar un tímido chorro de agua con el que me lavo la cara con la esperanza de despertar de esta maldita pesadilla. Como no es así me la seco con una vieja toalla descolorida. Al volver al pequeño dormitorio miro el reloj de pared en busca de una respuesta. Marca las 5:23. Es demasiado pronto pero da igual. Me dispongo a vestirme para acudir a mi cita.

He quedado con uno de los pocos hombres en esta ciudad que sabe lo que está pasando, o si no por lo menos lo intuye. Es el ingeniero Larry Page. Larry se encontraba dando una conferencia en Londres cuando empezó todo. Quién le iba a decir al bueno de Larry que le pasaría todo esto. Una vez vestido me pongo mi gorro de la suerte en la cabeza como broche final y salgo de aquel maldito apartamento. Hace tanto frío que prácticamente me quedo sin respiración al salir del viejo y estrecho portal. Debo de ir andando  hasta el lugar de encuentro ya que el metro permanece cortado por miedo a más ataques “terroristas”. Ni eso nos han dejado.

Una vez allí y después de fumarme mi cigarro de la mañana doy tres toques en una vieja puerta de roble para indicar mi presencia. Al cabo de unos segundos la gran puerta se abre descubriendo la asustada cara de Larry tras ella.

—Buenos días Larry, perdón por llegar tan temprano pero esta maldita tormenta no me ha dejado pegar ojo y he decidido venir antes.
—No importa Parker, la puntualidad nunca ha sido tu fuerte, está bien que un día llegues antes para variar —dice mientras esboza una agradable sonrisa—.

Dichas estas palabras de bienvenida me deja pasar al interior de su refugio. Una vez allí me invita a sentarme junto a él alrededor de una pequeña mesa de tomar té, esa divina y conocida costumbre de cualquier caballero inglés que se precie. Mientras me siento echo un rápido vistazo al lugar y no tardo mucho en darme cuenta que ha tenido tiempos mejores. Era una casa grande de típica gente adinerada pero que no se había cuidado todo lo que se merecía últimamente.

separadores de texto5
—Bueno Larry, háblame un poco de como estas viviendo esta amarga situación, tan increíble de imaginar para todos hace bien poco.
Bueno Parker, la verdad es que a mí todo esto me pillo desprevenido. Vine a dar una conferencia en Oxford sobre nuevas tecnologías. Iba a estar cinco días aquí ya que aparte de la conferencia  quería disponer de tiempo para ver a viejos amigos que viven aquí y también para disfrutar un poco de esta magnífica ciudad. Fui a dar la charla sin problemas y a los dos días tenía el billete de regreso a California. Justo cuando fui a tomar dicho vuelo me informaron en el aeropuerto de que todos los vuelos habían sido cancelados por la amenaza de una fuerte tormenta y que me llamarían con nueva información en cuanto fuera posible.

Todo esto ocurrió pocos días antes del corte de internet y de toda la cobertura de información del exterior. Pasaron dos días y la supuesta tormenta todavía era una gran amenaza según las autoridades. Yo en esa época todavía desconocía que la UKCAF se había hecho con el control de todo, pero empezaba a intuir que algo grave estaba pasando.

—Y a los pocos días quedó claro que el cierre de comunicaciones era producido por la UKCAF para realizar un bloqueo sobre Reino Unido y dejar aislado a todo el país. ¿Cómo reaccionaste cuando te diste cuenta de que estabas atrapado en Reino Unido y además incomunicado con el exterior?
La primera impresión fue sentir miedo ya que para mí todo esto era ajeno y no conocía nada de lo que había ocurrido debido a los atentados y el brote de ébola. Una vez me tranquilicé intente contactar a través de diferentes medios con gente cercana a mí en EE.UU. pero me fue imposible durante los primeros días ya que habían cortado todas las comunicaciones.

Al cabo de los días un extraño me dijo que si me interesaba un salvoconducto para llegar a EE.UU. a cambio de una cantidad sustanciosa de dinero. Accedí al trato y aunque sabía desde el principio que ese hombre me la estaba jugando no tenía otra alternativa. Estar desesperado te hace cometer actos idiotas. Le di hasta la última gota de dinero al que tenía acceso en ese momento y él me dio una dirección donde supuestamente me sacarían del país en un barco mercante. Como ya me suponía todo aquello era un trampa y acabé en la cárcel de Londres acusado de traición a la nueva patria.

—¿Cuántos días estuviste encerrado y como lograste salir de allí?
Permanecí un mes y veintitrés días encerrado en una maldita celda de 3×3, alternando palizas de diferente índole con interrogatorios preguntando cualquier cosa que les pudiera ser de provecho. Hice buenos amigos en esa condenada cárcel y gracias a ellos entendí un poquito más que es lo que estaba pasando a mi alrededor. Me contaron todo lo que sabían acerca de la UKCAF, de cómo se había hecho con el control y había cortado todas las libertades arrastrándonos a un Segunda Edad Media de ignorancia y represión.

Al cabo de los días entablé amistad con el compañero de la celda contigua. Me habló de que tenía un plan para salir de allí y que me lo confiaría si le aseguraba que sacaría a su esposa y a sus hijos de Londres en cuanto estuviese fuera. Así que sin nada que perder se lo prometí con mas corazón que cabeza. Y cumplió su promesa. Sólo te diré que escaparse consistió en esconderse en una cesta de ropa sucia, usar la ropa sucia, correr mucho y disimular mucho. El caso es que una vez fuera y a través de las indicaciones que me dio, he acabado aquí escondido con Caitlin, Aerín y Arthur que son la mujer y los hijos de mi siempre querido compañero Edward.

—¿Por qué se ofreció a sacarte en vez de salir él mismo para ayudar a su familia?
Él no podía llevar a cabo el plan por las palizas a las que le habían sometido, las cuales le habían dejado una cojera evidente y una incapacidad para la fuga más que palpable. Además cuando tuvimos suficiente confianza le conté quién era yo, lo que le dio algo más de esperanza para que una posible resistencia ayudase a sus familiares al estar cerca de mí.

—¿Tienes alguna posibilidad de salir del país con la responsabilidad que tienes con esta gente?
Difícilmente podría salir yo solo, mal lo voy a hacer con ellos. Pero la esperanza es lo último que se pierde. Así que vamos paso a paso. De momento como tú ya sabes me he unido al frente revolucionario de Londres y estoy intentado crear medios alternativos de comunicación recuperando los sistemas que la UKCAF dejó inutilizados. Es evidente que mi mayor potencial está ahí, no en vano algo sé de control de comunicaciones —Hace un gesto entre resignado y avergonzado—.

Si logramos restablecer la comunicación quizá tengamos alguna posibilidad de revertir la situación y sacar del gobierno a estas sabandijas que lo controlan. Es la única posibilidad de acabar con esto. Si no abrimos los ojos a la gente rápidamente dentro de poco tendrán controlada hasta la hora en la que podemos encender la luz y no tendremos bombillas ni para ver nuestras tristes caras mientras nos quitan todo lo que tenemos.separadores de texto5
Esa última frase de Larry me golpea —No tendremos bombillas ni para ver nuestras tristes caras mientras nos quitan todo lo que tenemos—. Horas antes me quejaba de la luz del de una triste bombilla de bajo consumo que iluminaba mi baño, y me doy cuenta de que aún nos pueden quitar hasta las cosas que aborrecemos. Mientras escucho a Larry hablar con vehemencia sobre la revolución y sobre recuperar nuestra vida, no logro quitarme la idea que me recorre la cabeza como si fuera un reloj de péndulo golpeando cada segundo en las paredes de mi cerebro. Todo esfuerzo es inútil. Pero aunque así sea lo voy a documentar. Por si algún día mucho después de que yo muera los libros de historia no dicen mentiras. Quizás me citen en ellos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s